Con esto de las leyes antipiratería, los cierres de webs, etc. la gente, con razón, se está cabreando mucho, pero también están mezclado muchos términos que llevan a culpar de todo a los autores, que lo único que piden es cobrar por la difusión de su trabajo. Lo que pasa es que esta petición (que es un derecho) ha servido de excusa para que empresas, organismos, sociedades, etc. se enriquezcan de manera injusta, lo que provoca que la gente piense que los ladrones son realmente los autores.
A mí me parece justo el cierre de Megaupload y Megavideo, a pesar de haber sido usuaria de estas páginas. Esto parece incoherente, pero voy a intentar explicarlo:
- He sido usuaria de estas webs porque la manera de consumir productos audiovisuales ha cambiado totalmente. Yo como consumidora de series y películas he contribuido y me he adaptado a esta nueva manera de consumo. Como la sociedad siempre va un paso por delante de los organismos, la única manera de usar el nuevo modelo era a través de webs como Megaupload, ya que no existía (ni, por ahora, existe) algo legal, equiparable y que de verdad beneficie a los autores (y no a los organismos) que siga el modelo (y Filmin no me sirve, en mi opinión le quedan muchas cosas que mejorar)
- Estoy de acuerdo con su cierre porque, aunque todo el mundo descargaba gratis, sus creadores se estaban enriqueciendo. Se estaban enriqueciendo con el trabajo de muchísima gente. Mientras a nosotros nos daban gratis los archivos, a los autores les robaban el dinero de su trabajo y ellos se forraban. ¿Os parece eso justo? ¿Es justo que alguien se forre a costa del trabajo de otros?
Dicho esto, también me gustaría aclarar que DERECHOS DE AUTOR NO ES IGUAL A LEY SINDE NI A LEY SOPA. Estoy muy en contra de estas dos leyes, porque estas leyes, en lugar de curar al enfermo, lo matan. Porque en vez de poner soluciones teniendo el cuenta el nuevo modelo de consumo audiovisual, pretenden volver al obsoleto y lo que es peor, con un control político de internet que es muy peligroso y amenaza la libertad de expresión.
Y la culpa de esto no es de los autores, pero lamentablemente la mayoría de los medios de recaudación de derechos están corruptos y se cierran a lo nuevo. Sería ideal una web con tarifa plana de suscripción en la que productoras colgasen sus productos para descargar, y que la recaudación fuese destinada a derechos, pero claro, los que mandan tampoco quieren hacer las cosas bien.
Espero que quede claro que los autores (o al menos la cara no visible, la mayoría, no cuatro artistas cutres que ya no saben lo que hacer para vivir del cuento y llamar la atención) no han pedido medidas tan salvajes, porque los autores también son internautas. Así que, por favor, no les culpéis por pedir un derecho. Culpad a las grandes empresas de telefonía e internet (en el caso de España), a los imperios audiovisuales, a las sociedades de autores corruptas, a los políticos... porque quieren enriquecerse a costa del consumidor y a costa del autor. Y eso es igual de injusto que lo que hacían los creadores de Megaupload. Porque ambas cosas son robar.
viernes 20 de enero de 2012
lunes 9 de enero de 2012
Descripción subjetiva de una lavadora
Como aquí los días son largos y ociosos no me queda otra que continuar con la búsqueda de recuerdos físicos. Esta mañana me he topado con (iba a decir más reciente, pero he caído en que casi tiene diez años) uno de la adolescencia.
Cuando tenía 16 años, en clase nos encargaron un ejercicio: escribir la descripción técnica y subjetiva de una lavadora. Como la técnica puede encontrarse en cualquier manual de instrucciones, he optado por reproducir la descripción subjetiva que se me ocurrió, y que desde la distancia temporal me ha parecido interesante:
Junto al texto, apuntada como una nota al pie de página, encontré una frase suelta que me ha hecho pensar, pero eso lo dejo para la próxima entrada.
Cuando tenía 16 años, en clase nos encargaron un ejercicio: escribir la descripción técnica y subjetiva de una lavadora. Como la técnica puede encontrarse en cualquier manual de instrucciones, he optado por reproducir la descripción subjetiva que se me ocurrió, y que desde la distancia temporal me ha parecido interesante:
Es curioso cómo una simple caja blanca puede borrar restos de vivencias y recuerdos únicamente con agua, jabón y unas simples vueltas. Normalmente son recuerdos que deseamos olvidar, como un olor o una mancha de maquillaje en el cuello de una camisa, pero otras veces no ocurre así, y debemos resignarnos a mantenerlos en nuestra memoria, porque no nos queda otro remedio que llevar los restos de una noche inolvidable que han quedado en nuestra ropa a una cueva metálica con una engañosa puerta transparente. Como una enfermedad crónica que va extendiéndose, la mezcla química de agua y detergente va eliminando poco a poco pistas de momentos vividos; pero al terminar este proceso el ciclo vuelve a empezar y se nos brinda otra oportunidad para volver a llenar nuestra ropa de olores y marcas como si de un diario se tratase.
Junto al texto, apuntada como una nota al pie de página, encontré una frase suelta que me ha hecho pensar, pero eso lo dejo para la próxima entrada.
miércoles 28 de diciembre de 2011
La vocación
Volver a casa de mis padres es volver a una cápsula del tiempo que guarda mi vida desde mi nacimiento hasta los 18 años, más o menos. Esa cápsula está compuesta de recuerdos en todos los formatos, y uno de ellos, puede que de los más importantes, es en forma de libros, ya que yo fui una niña que devoraba historias. Uno de esos libros lo he rescatado hace unos días, se llama Pegando brincos por ahí, de Mercè Company. Me lo regalaron por mi octavo cumpleaños y se convirtió en mi libro favorito. Releyéndolo me ha sorprendido mucho este fragmento:
Al final mi libro favorito de la infancia me influyó más de lo que yo pensaba, y he llegado a tener un gran paralelismo con su protagonista: una niña que busca su vocación sin darse cuenta de que es lo que ha estado haciendo siempre: escribir.
Después de esforzarme mucho, mucho, al fin logro descubrir lo que me gusta más que nada, lo que me hace más feliz, lo que haría todo el día si los papás y las monjas me dejasen: soñar, leer y ver películas.
Porque me paso horas y horas imaginando historias, leyéndolas en los libros, viéndolas en las películas y escribiéndolas en mis libretas. ¡Eso es fantástico! Cuando me gusta mucho una película, quito al protagonista y me pongo yo y, ¡hale!, a disfrutar. Tan pronto soy el indio salvaje y ato al pobre blanco (que siempre tiene el rostro de sor Juanita, que me tiene mucha manía) en el palo de los tormentos, como me subo en un globo al lado del capitán Trueno (uno de mis héroes).
Pero de pronto caigo en la cuenta de que nada de eso es un trabajo y de que nadie me pagará ni un real por contar mis sueños y mis historias (...).
Al final mi libro favorito de la infancia me influyó más de lo que yo pensaba, y he llegado a tener un gran paralelismo con su protagonista: una niña que busca su vocación sin darse cuenta de que es lo que ha estado haciendo siempre: escribir.
martes 13 de diciembre de 2011
¿Por qué no se hace esto en España?
Mi madre es maestra y siempre me ha inculcado el valor de aprender e interesarme por la cultura. La cultura te hace independiente, te hace ser quien tú quieres ser, no quien X quiera que seas, porque conoces las opciones y puedes elegir.
La falta de respeto y la subestimación actual a los maestros y profesores está creando robots fáciles de programar, y esto es muy peligroso.
La enseñanza, el aprendizaje, te rescata de la masa para hacerte una persona.
viernes 9 de diciembre de 2011
Empezó a sentirse tan pequeña que una mañana despertó siendo un organismo unicelular.
- Mejor - pensó - Así podré colarme en sus ojos.
Y lo hizo. Vaya si lo hizo.
Pero aunque se colara en sus ojos, aunque recorriera cada pestaña y anidara en su lagrimal, seguía siendo invisible, o, como mucho, una conjuntivitis molesta.
- Mejor - pensó - Así podré colarme en sus ojos.
Y lo hizo. Vaya si lo hizo.
Pero aunque se colara en sus ojos, aunque recorriera cada pestaña y anidara en su lagrimal, seguía siendo invisible, o, como mucho, una conjuntivitis molesta.
martes 29 de noviembre de 2011
Melancholia - Lars von Trier -
Melancolía:
1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.
2. med. Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.Tras años de depresión profunda y alcoholismo, Lars von Trier se decidió a materializar el pozo negro en el que se encontraba, y el resultado fue Melancholia. La película está dividida en dos partes o capítulos, cada uno con el nombre de cada una de las dos hermanas protagonistas: Justine (Kirsten Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg). Pero hay que advertir que ambos capítulos son simétricos, y cuentan la misma historia, que va de lo particular a lo general.
La protagonista es la melancolía, esa tristeza extrema, la caída en picado de la vida y la desaparición de cualquier ápice de luz. Esta protagonista va apareciendo progresivamente, dando avisos de su visita, y dejando constancia de la inevitabilidad de su llegada. Todo el mundo es testigo de ella, y nadie puede hacer nada por evitarlo. La melancolía llega finalmente y arrasa con todo, dejando tras de sí un rastro angustioso de soledad, porque la soledad y el vacío son los posos que deja la tristeza crónica.
En el primer capítulo la melancolía acecha y finalmente destroza a Justine. Se nos enseña la recaída progresiva (aunque el espacio temporal es de una noche) de Justine en la depresión. No puede hacer nada por evitarlo, y termina alejando a todo ser querido, lanzándose a un agujero negro que culmina al inicio del segundo capítulo, en el que Justine le pasa el testigo a la Tierra, que, al igual que ella anteriormente, se ve amenazada por Melancolía, un planeta que se escondía detrás del Sol (luz, metáfora de la felicidad) y que comienza a moverse entrando en la órbita de nuestro planeta, advirtiendo un choque inexorable que dejará un vacío en el universo imposible de reemplazar:
"Estamos solos" dice Justine. Los humanos estamos solos y vamos a morir de tristeza, nos explica Lars von Trier.
Una historia sobre la tristeza y la soledad que se ve nivelada por la belleza de unas imágenes que hacen de Melancholía una de las mejores películas del director danés.
miércoles 16 de noviembre de 2011
El origen platónico del amor
El Banquete o El Simposio es un diálogo platónico que versa sobre el amor. En él, diversos personajes se reúnen para hablar sobre este tema, y cuando le toca el turno a Aristófanes, éste explica el mito sobre el origen del amor. Es el siguiente:
Hace mucho tiempo la Tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos, y existían tres sexos: el masculino, descendiente del sol; el femenino, descendiente de la tierra; y el andrógino (parte masculino y parte femenino), descendiente de la luna.
Tenían cuerpos vigorosos y robustos, y su arrogancia les llevó a sublevarse contra los dioses, así que escalaron al cielo y combatieron contra ellos.
Zeus y los demás dioses trataron de arreglar la situación, pero no querían matarlos como habían hecho con los gigantes, ya que los humanos les rendían tributos, así que decidieron castigarles.
Zeus pensó que lo mejor sería disminuir sus fuerzas, así que los separarían en dos, para que anduvieran sobre dos piernas, pero con la condición de que si volvían a ofender a los dioses tendrían que ser partidos de nuevo y ser obligados a andar sobre un solo pie. Zeus mandó a Apolo para que les curara sus heridas y les colocara el rostro en el lado de la separación, para que así no olvidaran su castigo. Apolo reunió los cortes de la piel y los cosió sobre el vientre, formando el ombligo.
Desde la separación, cada mitad humana vive anhelando la unión con su mitad perdida, haciendo el amor como única manera de volver a ser uno, una vez que se han encontrado.
Hace mucho tiempo la Tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos, y existían tres sexos: el masculino, descendiente del sol; el femenino, descendiente de la tierra; y el andrógino (parte masculino y parte femenino), descendiente de la luna.
Tenían cuerpos vigorosos y robustos, y su arrogancia les llevó a sublevarse contra los dioses, así que escalaron al cielo y combatieron contra ellos.
Zeus y los demás dioses trataron de arreglar la situación, pero no querían matarlos como habían hecho con los gigantes, ya que los humanos les rendían tributos, así que decidieron castigarles.
Zeus pensó que lo mejor sería disminuir sus fuerzas, así que los separarían en dos, para que anduvieran sobre dos piernas, pero con la condición de que si volvían a ofender a los dioses tendrían que ser partidos de nuevo y ser obligados a andar sobre un solo pie. Zeus mandó a Apolo para que les curara sus heridas y les colocara el rostro en el lado de la separación, para que así no olvidaran su castigo. Apolo reunió los cortes de la piel y los cosió sobre el vientre, formando el ombligo.
Desde la separación, cada mitad humana vive anhelando la unión con su mitad perdida, haciendo el amor como única manera de volver a ser uno, una vez que se han encontrado.
domingo 13 de noviembre de 2011
- El cine es otra cosa. Una aventura diferente. La más hermosa de todas. El cine cimenta la memoria de los hombres; la televisión sólo fabrica olvido. Todo el que trabaja para el cine está convencido de que está haciendo la mejor película del mundo. Y eso tiene un nombre. Se llama amor.
Saga, Tonino Benacquista
Podría extraer mil fragmentos de este libro, con el que me identifico en tantas cosas.
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