Plus ça change…: Crinolina o miriñaque
Hace 10 años
(...) Sólo resta mencionar una predicción que mi Bombero Jefe, Beatty, hizo en 1953, en medio de mi libro. Se refería a la posibilidad de quemar libros sin cerillas ni fuego. Porque no hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe. Si el baloncesto y el fútbol inundan el mundo a través de la MTV, no se necesitan Beattys que prendan fuego al queroseno o persigan al lector. Si la enseñanza primaria se disuelve y desaparece a través de las grietas y de la ventilación de la clase, ¿quién, después de un tiempo, lo sabrá, o a quién le importará? (...) Pero el Bombero Jefe en la mitad de la novela lo explica todo, y predice los anuncios televisivos de un minuto, con tres imágenes por segundo, un bombardeo sin tregua. Escúchenlo, comprendan lo que quiere decir, y entonces vayan a sentarse con su hijo, abran un libro y vuelvan la página.
François Truffaut: ¿Está a favor de enseñar cine en las universidades?
Alfred Hitchcock: Sólo con la condición de que enseñen el cine desde Méliès y que los alumnos aprendan a hacer películas mudas, ya que ésta es la mejor manera de practicar. Hablar de cine, a menudo sirve simplemente para introducir el teatro en los estudios. El peligro es que la gente joven, e incluso los adultos, normalmente creen que uno puede convertirse en director sin saber cómo hacer un decorado, o cómo montar.
François Truffaut: En su opinión, ¿una película debería evocar la pintura, la literatura o la música?
Alfred Hitchcock: El principal objetivo es despertar las emociones del espectador y que esas emociones surjan de la manera en que la historia se va desarrollando, de la manera en que las secuencias se yuxtaponen. A veces, tengo la sensación de que soy un director de orquesta; el sonido de una trompeta corresponde a un primer plano y un plano general corresponde a una orquesta completa tocando un acompañamiento mudo. Otras veces, utilizando los colores y las luces de un bonito paisaje, me siento un pintor. Por otro lado, soy precavido con la literatura: un buen libro no significa necesariamente una buena película.